Negocios y Amor: Ponga Limites

Confiar en la pareja o no leer lo que firma no exime a las personas de deudas adquiridas o futuros problemas.

Me comentaba Tatiana Munevar, redactora de el Diario el tiempo, que las mujeres deben de tener en cuenta lo siguiente:

Firmar documentos sin leer, servir de codeudoras en préstamos sin saber para qué se usará el dinero ni cómo se devolverá y prestar el nombre como socias de iniciativas que no conocen son prácticas conocidas por las mujeres colombianas que se recuerdan ahora, a raíz del caso de la ex reina Valerie Domínguez.

“Son muy frecuentes – asegura el abogado civil y de familia Carlos Fradique-Méndez -.

Todavía, culturalmente, las mujeres creen que el marido es el jefe del hogar y el que sabe hacer los negocios”.

Y aunque los tiempos han cambiado y las mujeres han ganado independencia y participación, abundan casos en los que ellas enfrentan situaciones difíciles por desconocimiento o falta de interés.

La psicóloga de pareja Nelly Rojas cree que “la mujer no fue educada para ser autosuficiente con respecto a sus recursos económicos ni tampoco en la parte emocional”.

Otras mujeres – agrega – simplemente no saben decir no, por temor a ser abandonadas, mientras que algunas no se interesan por el tema financiero pues creen que es obligación del hombre.

En las consultas de estos dos profesionales son frecuentes los casos de mujeres con problemas en su relación, bien sea porque no quieren asumir deudas en nombre de sus esposos, o porque están en líos con bancos que amenazan con quitarles sus bienes.

DOS ESCENARIOS

Desde la parte legal, Fradique-Méndez ha encontrado dos escenarios comunes para las mujeres.

El primero, cuando tienen una relación con alguien (novio, esposo o compañero) con quien comienzan proyectos en común y solicitan créditos para casa, carro o negocio.

“Es un escenario sano en la mayoría de los casos.

El problema surge cuando la relación se daña y el hombre decide no responder por ella, puede llevarla a perder sus bienes”, señala.

Cuando esto pasa, la primera reacción de la mujer es decir que no sabía que las cuotas eran tan altas ni que ella debía pagarlas.

“Porque no leen lo que firman y al pedir el préstamo no preguntan cuál es la responsabilidad que están asumiendo”, agrega.

El otro escenario posible tiene como protagonistas a mujeres separadas o divorciadas de más de 40 años que han logrado rehacer su vida y tener estabilidad económica, hasta cuando alguien aparece en su camino y se aprovecha de ellas.

En ambos casos a las entidades financieras no les interesa si la pareja se divorció o ya no convive.

“Lo que buscan es hacer el recaudo con una de las dos personas que firmó. Hay que entender que las obligaciones adquiridas con prestamistas no se diluyen con un divorcio”, explica el abogado.

Los especialistas coinciden en que más educación en el tema financiero sería clave para evitar estas situaciones.

* PAGANDO LAS DEUDAS DE OTRO

A sus 46 años y tras seis años de divorcio, Eliana (nombre cambiado) había alcanzado la estabilidad emocional y económica con su propio negocio.

Hasta que de nuevo apareció el amor, esta vez representado en un hombre más joven y con muchas ganas de triunfar.

Ilusionada con su nueva relación, lo apoyó, como codeudora en la apertura de un local de comida rápida que no dio las ganancias esperadas, por lo que ella tuvo que asumir las cuotas mensuales del préstamo.

A pesar de ello, y de los consejos de su familia, decidió apoyarlo de nuevo no en una ni dos sino en tres nuevas iniciativas que su novio emprendió, con la promesa de que él respondería.

Una tras otra, las ideas fracasaron y, una tras otra, las deudas recayeron en ella.

Agobiada por los problemas, llegó a la oficina de un abogado que la asesora para cumplir mes a mes con las obligaciones de la otra persona y por las que estuvo a punto de perder su empresa.

POR SU SEGURIDAD Y LA DE SU PAREJA

CLAVES PARA BUENAS FINANZAS

1. No firme documentos ni cheques en blanco; tampoco pagarés ni letras de cambio. Si lo hace, primero lea las instrucciones para que después no diga que no vio o que no leyó.

2. Si forma una sociedad de familia y la nombran gerente, no firme lo que le dice su pareja, sino lo que beneficie a la sociedad. No sea gerente ‘de papel’.

3. En pareja cada uno es dueño de sus bienes y tiene facultad para administrarlos.

Las esposas no están obligadas a obedecer al marido, menos s se puede comprometer el patrimonio.

4. No venda su apartamento o su casa porque el marido necesita el dinero para un negocio, menos si se trata de bienes recibidos en herencia o de matrimonios anteriores.

Se puede quedar en la ruina.

5. Conozca el patrimonio de su pareja. Saber de las cuentas en el banco, las escrituras, las acciones y demás papeles importantes es útil para que sus derechos no le sean burlados.

Es importante leer con cuidado lo que se firma

Espero que te haya servido este artículo.

Gratis: Reclama Gratis, estos 2 libros, llenando el formulario que esta en la parte superior derecha.

   

 

Articulos Relacionados:

Entradas Relacionadas




Leave a Reply